Las ventajas de un desayuno perfecto
Sunday, November 23rd, 2008
Aunque nos resulte difícil creerlo, disfrutar de un buen desayuno es clave para obtener una situación metabólica favorable para la práctica de ejercicio físico. Entre las ventajas de un buen desayuno encontramos:
- Mejora el rendimiento físico e intelectual. Si no desayunamos las reservas de nuestro organismo al estar bajo mínimos pueden condicionar nuestra conducta o influir negativamente en nuestro rendimiento.
- Mejora el estado nutrititvo. Nos proporciona la mayoría de los nutrientes que nuestro organismo necesita a lo largo del día.
- Aumenta el consumo de fibra si incluimos en él ceraeles o panes integrales.
- Aumenta el consumo de vitaminas y minerales.
- Favorece el control del peso: saciar nuestro apetito en el desayuno nos ayuda a respetar los turnos de comidas.
Cabe recordar que un buen desayuno debe contener alimentos de tres grupos clave: lácteos, que nos aporten vitaminas y calcio (leche, yogur, queso); cereales, para disponer de la energía suficiente de los hidratos de carbono y la fibra de las vitaminas del grupo B (pan, cereales, galletas); y frutas, los zumos son una fuente importante de vitaminas, minerales y fibra.
Si no tenemos el hábito de desayunar, empezaremos con pequeñas cantidades, incrementándolas gradualmente. Es importante variar el desayuno manteniendo siempre alimentos de los tres grupos. Debemos levantarnos con tiempo para desayunar con calma y evitar que sea una comida obligatoria.
Aunque nos resulte difícil creerlo, disfrutar de un buen desayuno es clave para obtener una situación metabólica favorable para la práctica de ejercicio físico. Entre las ventajas de un buen desayuno encontramos:
- Mejora el rendimiento físico e intelectual. Si no desayunamos las reservas de nuestro organismo al estar bajo mínimos pueden condicionar nuestra conducta o influir negativamente en nuestro rendimiento.
- Mejora el estado nutrititvo. Nos proporciona la mayoría de los nutrientes que nuestro organismo necesita a lo largo del día.
- Aumenta el consumo de fibra si incluimos en él ceraeles o panes integrales.
- Aumenta el consumo de vitaminas y minerales.
- Favorece el control del peso: saciar nuestro apetito en el desayuno nos ayuda a respetar los turnos de comidas.
Cabe recordar que un buen desayuno debe contener alimentos de tres grupos clave: lácteos, que nos aporten vitaminas y calcio (leche, yogur, queso); cereales, para disponer de la energía suficiente de los hidratos de carbono y la fibra de las vitaminas del grupo B (pan, cereales, galletas); y frutas, los zumos son una fuente importante de vitaminas, minerales y fibra.
Si no tenemos el hábito de desayunar, empezaremos con pequeñas cantidades, incrementándolas gradualmente. Es importante variar el desayuno manteniendo siempre alimentos de los tres grupos. Debemos levantarnos con tiempo para desayunar con calma y evitar que sea una comida obligatoria.









