La anemia: Qué es y cómo controlarla
Thursday, June 19th, 2008
Muchas veces escuchamos a algunas personas decir que se sienten fatigadas, a pesar de haber disfrutado de las horas mínimas de sueño diario. Quizá estas personas no saben que muy probablemente estén sufriendo de anemia debido a la falta de hierro.
La anemia (a = sin; heme = sangre) es la incapacidad de la sangre (glóbulos rojos) para transportar oxígeno a los tejidos.
El oxígeno es transportado en conjunto con la hemoglobina que se encuentra en los glóbulos rojos de la sangre. Cualquier circunstancia que haga que disminuya la cantidad de hemoglobina en los glóbulos rojos producirá la anemia.
Los síntomas clásicos incluyen: fatiga, palidez, dificultad para respirar, palpitaciones, mareos, dolor de cabeza, pérdida del apetito, insomnio. Además, se generan trastornos del crecimiento y aprendizaje en los niños así como uñas débiles. Una persona se considera anémica cuando su nivel de hemoglobina es menor a 12 gramos y sus glóbulos rojos están por debajo de 4 millones.
Las causas más frecuentes de anemia son:
1) Ingestión, absorción o transporte alterado de hierro proveniente de los alimentos, el cual es esencial para la formación de hemoglobina.
2) Pérdidas de sangre: hemorragias por heridas, menstruación, embarazo.
3) La carencia de nutrientes como
- Vitamina B12.
- Acido fólico.
- Vitamina B6.
- Vitamina E.
4) Los antiácidos y antibióticos así como alimentos contaminados por pesticidas, cuando se usan por tiempo prolongado.
Para que nuestro organismo pueda producir glóbulos rojos, hemoglobina y las enzimas que intervienen en su formación, debemos consumir con cierta frecuencia hígado, mollejas de pollo, yema de huevo, carnes magras y vegetales de hojas verdes, los cuales son más eficaces que los preparados a base de hierro. Igualmente las semillas, el pescado y las vísceras constituyen nutrientes importantes.
Es imprescindible que la anemia sea debidamente evaluada y manejada por el médico, quien hará las recomendaciones pertinentes.
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Muchas veces escuchamos a algunas personas decir que se sienten fatigadas, a pesar de haber disfrutado de las horas mínimas de sueño diario. Quizá estas personas no saben que muy probablemente estén sufriendo de anemia debido a la falta de hierro. |
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La anemia (a = sin; heme = sangre) es la incapacidad de la sangre (glóbulos rojos) para transportar oxígeno a los tejidos. |
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El oxígeno es transportado en conjunto con la hemoglobina que se encuentra en los glóbulos rojos de la sangre. Cualquier circunstancia que haga que disminuya la cantidad de hemoglobina en los glóbulos rojos producirá la anemia. Los síntomas clásicos incluyen: fatiga, palidez, dificultad para respirar, palpitaciones, mareos, dolor de cabeza, pérdida del apetito, insomnio. Además, se generan trastornos del crecimiento y aprendizaje en los niños así como uñas débiles. Una persona se considera anémica cuando su nivel de hemoglobina es menor a 12 gramos y sus glóbulos rojos están por debajo de 4 millones. |
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Las causas más frecuentes de anemia son: 1) Ingestión, absorción o transporte alterado de hierro proveniente de los alimentos, el cual es esencial para la formación de hemoglobina. 2) Pérdidas de sangre: hemorragias por heridas, menstruación, embarazo. 3) La carencia de nutrientes como 4) Los antiácidos y antibióticos así como alimentos contaminados por pesticidas, cuando se usan por tiempo prolongado. |
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Para que nuestro organismo pueda producir glóbulos rojos, hemoglobina y las enzimas que intervienen en su formación, debemos consumir con cierta frecuencia hígado, mollejas de pollo, yema de huevo, carnes magras y vegetales de hojas verdes, los cuales son más eficaces que los preparados a base de hierro. Igualmente las semillas, el pescado y las vísceras constituyen nutrientes importantes. Es imprescindible que la anemia sea debidamente evaluada y manejada por el médico, quien hará las recomendaciones pertinentes. |


