El Alimento: Fuente de Energía.
La comida proporciona al cuerpo la energía necesaria para mantenerse con vida.
Los alimentos se presentan en muchas formas diferentes aunque siempre poseen las mismas funciones químicas básicas: suministrar la energía necesaria a las células del cuerpo y ejercer las funciones de materia prima para el crecimiento de los tejidos y órganos vivos. Las diferentes sustancias que cumplen estas funciones se denominan nutrientes. Ya que los carbohidratos y las grasas constituyen la fuente energética principal, el valor de cualquier clase de alimento depende primordialmente de su contenido de estos dos nutrientes.
La sensación de hambre, o bien, de haberse excedido con la comida, sirve para asegurar que se ha ingerido la cantidad de alimento adecuada para cubrir las necesidades energéticas individuales. No obstante, el cuerpo humano también dispone de otras fuentes de energía adicionales, almacenadas y acumuladas en forma de glucógeno y grasas. El glucógeno consisten en moléculas de glucosa (este tema ya lo he comentado en post anteriores) absorbida por los carbohidratos no utilizados para la producción de energía en el momento de su ingestión. Cualquier exceso que no se pueda guardar en forma de glucógeno es almacenado en forma de grasa.
La energía vital
Las necesidades energéticas depende en gran parte de la actividad física de cada uno, pero una persona que ejerce una ocupación sedentaria consume un promedio del 70 % de su gasto energético diario para mantener un buen funcionamiento de su corazón y demás órganos, así como para mantener su temperatura corporal.
La actividad deportiva regular requiere un mayor aporte de energía.
Los tejidos del cuerpo humano están en un constante proceso de crecimiento, el cual dura toda la vida. Las células se reemplazan continuamente hecho que acontece como parte del programa de mantenimiento de casi todos los tejidos y órganos. Los daños causados en determinados tejidos, también incrementan su regeneración.
El alimento es un combustible, el crecimiento la regeneración y el mantenimiento de las celular gastan pequeñas cantidades de energía.


