Dolor de las cirugías se debe prevenir
Preguntar a tiempo es la mejor arma para evitar el dolor después de un procedimiento quirúrgico. Los médicos deben asesorarlo antes.
Tener controlado el dolor después de una cirugía es un derecho. Con los medicamentos y procedimientos de hoy, expertos lo consideran un sufrimiento innecesario, que además complica la recuperación, afecta física y emocionalmente a la gente y aumenta los costos de los tratamientos.
María Antonieta Rico, anestesióloga y experta chilena en dolor, asegura que estas molestias mal controladas pueden afectar todos los sistemas y órganos del cuerpo; a nivel cardiovascular, por ejemplo, contribuyen con el aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
Como el dolor obliga a las personas a permanecer quietas, aumenta la probabilidad de que venas y arterias se obstruyan.
No son los únicos efectos que tiene: estudios indican que la capacidad respiratoria disminuye (lo que promueve las infecciones), que se hace lento el movimiento intestinal y se retiene orina y que se aumenta la posibilidad de sufrir atrofias musculares.
También se registran alteraciones hormonales, aumento de las grasas libres en la sangre y, por encima de todo, retraso en la recuperación.
Médicos expertos en este tema, aseguran que en esas circunstancias, el estrés, la ansiedad, el insomnio, el miedo y el sufrimiento se incrementan también.
Todo esto redunda en un aumento desbordado de los costos hospitalarios, del número de medicamentos utilizados y de las complicaciones, que también requieren manejo. Por eso todo paciente debe preguntarle al médico, previamente, cómo va a manejar su dolor
La mayor o menor cantidad de dolor que se siente después de una cirugía depende de varios factores. Uno de ellos es el tipo de cirugía y el área del cuerpo que se interviene. Las que más duelen son las de tórax, las de abdomen alto y las de cadera o rodilla.
También cuentan el manejo previo que se haga del dolor, el seguimiento de la cirugía y hasta la personalidad del paciente.
Los expertos en la materia se reunieron hace dos semanas en Panamá en un foro de la Federación Latinoamericana para el Estudio del Dolor.
Pregunte antes de operarse
Averigüe qué tan dolorosa será la cirugía, qué tiempo de hospitalización requerirá y cuánto durará la incapacidad.
Exija, antes de la cirugía, iniciar un plan de manejo del dolor.
Pida que al tiempo que le toman los signos vitales evalúen su dolor.
Si siente que el dolor empeora, hágalo saber.
Solicite un plan de tratamiento para cuando abandone el hospital.
Si siente que su molestia le causa problemas mayores, consulte con expertos en dolor. Es posible que su EPS los cuente entre sus especialistas.


