Deporte por edades. Para tener en Cuenta. Parte III

No descuidarse en la adolescencia

Al entrar en la adolescencia el menor debe buscar deportes individuales. Es importante que en ese momento domine la bicicleta, los patines, la raqueta, pero al escoger un deporte debe buscar uno que esté de acuerdo con su morfología su gusto, sus habilidades y destrezas motoras. Por ejemplo, si el joven pretende seguir una disciplina de alto rendimiento y es de baja estatura, es probable que el baloncesto o el tenis no sean los deportes más apropiados, pero puede tener un buen desempeño en gimnasia o patinaje. No todos los niños crecen a la misma velocidad. Es por eso que el volumen corporal, la estatura y el cierre de los cartílagos difieren aunque tengan la misma edad. Además, como es una fase de transición en la que está pasando de niño a adulto, tiene que reconocer su nuevo cuerpo y volverlo a reeducar para ubicarse en el espacio. En esta etapa hay que tener especial cuidado de que el ejercicio se haga de forma correcta para que no interfiera con la culminación del desarrollo. Como es el momento preciso para que el hijo encuentre su propio deporte, es importante que adquiera un buen conocimiento de la técnica, por lo que es conveniente buscar asesoría especializada para hacer la mejor elección y proteger los cambios morfológicos, ya que una mala indicación o una prescripción equivocada del ejercicio puede frenar el potencial en el desarrollo y hasta la talla final. La actividad física en la juventud debe involucrar la parte motriz (mantener la motricidad fina y gruesa), cardiovascular, de resistencia, fortalecimiento muscular, coordinación y velocidad. A esta edad no puede iniciarse con un entrenamiento a la fuerza con pesas sino que hay que trabajar con el peso del propio cuerpo, a la vez que se hace fortalecimiento muscular y ejercicio cardiovascular.

Además, hay que tomar todas las medidas de seguridad para deportes de alto riesgo y de contacto, como el ciclomontañismo (pechera, rodilleras, hombreras).

Siempre es bueno

A comienzos del siglo pasado la expectativa de vida de la población alcanzaba un promedio de 50 a 55 años. En la actualidad sobrepasa los 70 años y se calcula que en el 2030 la expectativa aumentará a 82 años. Sin embargo, no se trata de vivir más sino que también hay que mejorar la calidad de vida. Para ello, tenga en cuenta que:

* Después de muchos estudios, se ha comprobado que el ejercicio resulta fundamental en cada etapa de la vida.

* Hay que promover el hábito del ejercicio desde los primeros años de vida, aprovechando que los niños y adolescentes tienen ganan de correr todo el día, de moverse, jugar y de descubrir cosas nuevas.

* El deporte recreativo y de competición debe cumplir con los requisitos mínimos de preparación y seguridad.

* Es importante tomar conciencia del momento en que se debe suspender la actividad física para prevenir lesiones.

* La persona obesa debe tener especial cuidado en la prevención de lesiones osteomusculares, debido a que puede presentar desgastes articulares, retracciones e imbalances musculares, trastornos en el equilibrio y la coordinación.

* Cuando se ha estado sedentario unas semanas, hay que reiniciar poco a poco, nunca con el mismo grado de intensidad. Volver a acondicionar el cuerpo toma aproximadamente un mes. Lo importante es seguir en el intento de mejorar el estado físico cada día más.

* El ejercicio ayuda a recuperar parte del equilibrio mental y físico perdido. Por eso, nunca hay que dejar para más tarde el cuidado del cuerpo.

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